Navidad Lejos De Casa (cap3)

La misma tarde que recibimos los espárragos armé la rueda, probé y andaba bárbaro, no se movía nada!.

A la mañana siguiente esperaba a mi buen vecino gomero, bombero y anfitrión, con los brazos abiertos para armar la otra rueda. Cambiamos la llanta sentida, le dimos muchas gracias y nos fuimos a recorrer la villa y conocerla mejor. Ahí mismo decidimos quedarnos un día más para relajar y ver qué camino seguir.

Guillermo nos había invitado por el camino que pasa por Moquehue, pero era mucho más ripio a nuestra travesía y la verdad, teníamos bastante miedo. Así que decimos ir a dormir frente a la biblioteca de la villa que tenía wifi y de paso aprovechamos a molestar a la gendarmería para que nos convidara con agua para los tanques, hicimos intercambio con el personal de guardia, unas porciones de torta casera por agua.

Al otro día con todo organizado partimos rumbo a Junín de los Andes por Aluminé, un camino muy lindo bordeando primero el lago, y luego el rio Aluminé, de ripio en bastante buen estado algo serruchado. Paramos a sacar fotos del hermoso paisaje, comprar víveres y almorzar y a cargar combustible en Aluminé. Antes del mediodía estábamos en Junín, es un pequeño pueblo muy pintoresco. Dimos unas vueltas y paramos en la plaza principal. El parquero de esta nos aconsejó estacionar ahí durante el día para poder ir al super, dar una vuelta caminando y conocer un poco. Me llamó mucho la atención lo relajado del pueblo. La gente deja las bicicletas en los bicicleteros sin atar, los autos con las llaves puestas y cosas en las cajas de las camionetas. Compramos lo necesario en La Anónima (Cadena de supermercados del sur argentino), dimos una vuelta por el mini centro y fuimos a la ribera del río. Otra vez cruzamos un pequeño puente que da a la entrada de los dos campings del pueblo. El municipal estaba cerrado en estado de abandono y el privado de enfrente no tenía por donde entrar con San, así que el encargado nos aconsejó dormir ahí en la calle que muere en el rio, entre los arboles un muy bonito y fresco lugar.

Al otro día fuimos a molestar a los bomberos del pueblo por agua de nuevo, había tocado limpieza general y queríamos salir bien provistos. Miramos sus camiones y charlamos con el personal de guardia, como ya se nos había hecho costumbre, luego seguimos viaje.

Unos 41km después ya estábamos en San Martin, otro lugar donde queríamos parar pero al entrar nos enteramos que no se podía estacionar motorhome y dormir. Pasamos por la entrada del camping del lugar, pero queda muy alejado del centro y la costa del lago Lacar, asique decidimos seguir y estacionar frente a la terminal de ómnibus. Paramos y fuimos de compras al centro, algunos regalos, chocolates para la familia. Estábamos en vísperas de la Navidad. Nos cruzamos con un oriundo de nuestro pueblo por esas casualidades del viajar y ya medios tristes porque empezábamos a pensar en irnos, averiguamos por el primer camping agreste o parador por la ruta de los 7 lagos. Vimos la calle de la costanera y empezamos a recorrerla, desde el principio de la misma había un estacionamiento libre clausurado por parques nacionales, seguimos y encontramos un gran estacionamiento con un terreno vacío. ¡Ahí mismo metimos al San marcha atrás, preguntamos al vecino que era dueño de una casa de té si molestábamos, a lo que responde que para nada! Bingo! teníamos ubicación privilegiada con vista al lago. Ahí nos quedamos, seguimos paseando, caminamos por la costanera del lago y llamamos a la familia, ya que no teníamos pensado seguir teniendo señal.

 

Al otro día nos tocó un hermoso 24 de diciembre. Empezamos desayunando con vista al lago y al terminar continuamos viaje rumbo al lago Falkner. Según nos había dicho la concesión había cesado y se podía parar libremente. Son pocos km y no necesitábamos ningún servicio. Son casi 50 km muy bonitos de San Martin hasta el lugar, así que los hicimos tranquilos disfrutando el paisaje. Comenzaba así el recorrido del Camino de los 7 lagos, conociendo hasta llegar al elegido: El Valle del arroyo Pil Pil, el Arroyo Partido, El Lago Machónico y la cascada Vuliñaco. Hicimos varias paradas por fotos y para apreciar el paisaje hasta que llegamos.

Resultó que ese mismo día estaban instalando la oficina de la nueva concesión, así que seguía sin haber servicios, pero se cobraba una entrada para poder acceder a la orilla del lago. Me molestó bastante, no por el dinero, sino por el hecho de tener que pagar para poder ver y apreciar algo que es de todos, pero bueno, es tema de discusión para largo. Abonamos la cuota de residente del país y accedimos al predio. Una pared baja hacía las veces de fogón y ahí íbamos a pasar nuestra primer Nochebuena de viaje, lejos de casa. Hicimos un poco de carne a la parrilla y Mariela hizo un matambre relleno. Hermoso plan, hermoso lugar, hermoso panorama de noche los tres, con el lago y las estrellas de fondo. Recibimos la Navidad con una paz infinita.

El 25 amaneció lluvioso, gris y decidimos seguir camino para conseguir señal y llamar a la familia. Nos esperaba Villa La Angostura.

Villa Pehunia

Prefectura

Junin de los Andes

Callecita muere en el rio

San Martín De Los Andes

estacionamiento frente al lago

Lago Falkner

Camping

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