El Primer Gran Viaje (cap1)

La última semana antes del viaje veníamos preparando todo. Comida, utensilios, herramientas y repuestos de a montones. Todo perfectamente acomodado y dispuesto arriba de SAN. Restaban solucionar dos problemas: uno era el ruido del motor que pese a todas las mejoras que habíamos realizado, seguía sonando considerablemente en la cabina, y el freno a motor. Este último muy recomendado por familiares y conocidos, ya que en nuestros destinos había muchas zonas de cornisas y pendientes pronunciadas.

Con la ayuda de un tornero de confianza y previamente comprendiendo el funcionamiento, logramos crear un freno a motor digno y además opacar casi en su totalidad el ruido del motor. Estábamos listos ansiosos y nerviosos por salir.

(Prometo un post de como hacer un freno motor casero y funcional!)

Así llego el tan ansiado último viernes de trabajo y salí rápido para casa con las energías puestas en salir a la ruta la misma tarde. Terminamos los preparativos de seguridad para la casa y lo que faltaba cargar de último momento y salimos por ruta, con 35 grados de calor, pero no importaba nada. El destino del día era el cruce con el río Quequén salado que son apenas 190 km para poder descansar del calor en su arboleda, comer algo y hacer la primera noche libre. Y así fue que llegamos a las pocas horas, y paseamos un poco con Ian mientras Mariela preparaba la cena.

Al otro día a primera hora hice una revisión rápida de la mecánica y noté que teníamos una llanta un poco floja. Traté de apretarla, pero era imposible. Semanas antes habíamos tenido un desperfecto con esta y se notaba que se habían agrandado los agujeros de la misma. Cambiamos la llanta por el auxilio y seguimos camino a Dorrego, y ahí veríamos si conseguíamos otra en mejor estado. Como el centro de las mazas es 6 agujeros es medio complicado conseguir, no son las de uso frecuente en colectivos y camiones de la actualidad. Así fuimos a parar a la gomería del pueblo donde nos enviaron a una chacarita que tenía dos. Dimos con un buen hombre dueño de un predio quien, se apreciaba desde la ruta, conservaba hierros de todo tipo, tamaño y color. Tenia una prácticamente nueva que le compramos, y volvimos a la gomería a proceder con el armado.

Superado el percance continuamos viaje con bastante calor. Entrando en Bahía Blanca cerca del mediodía, paramos en una estación de servicio y noto una gran pérdida de agua. No terminaban más los percances del primer día. Se había pinchado una manguera del radiador justo a la altura de la abrazadera (¡mala mía, diría Ian!) estaba demasiado apretada y con el roce se rompió. Por suerte había cargado repuesto. Un cambio rápido y continuamos camino hacia Rio Colorado.

Unos kilómetros antes de Médanos nos cruzamos con un viejo Dodge que nos hace seña con un bidón. Paramos y el pobre había perdido la tapa de su radiador. Cargamos agua y nos invitaron a conocer Medanos, pero con las ansias de salir de la provincia le pedimos disculpas y seguimos viaje.

Ingresamos por la primera entrada que pasa por La Adela. Nos paró el Senasa y charlando con el señor, nos indicó de un camping a la vera del rio a orillas del otro puente. Continuamos paseando, buscamos un super, hicimos unas compras y en vez de parar en el camping paramos libre bajo unos hermosos arboles a orillas del rio, pero frente al camping. Un lugar recomendable con bancos y cestos de basura.

Otra vez bien temprano empecé a revisar la mecánica, estaba vez sin novedad, y mates de por medio salimos hacia Choele Choel, un muy bonito pueblo a orillas del Rio Negro. Entrando en el pueblo accede a una especie de "isla" en donde hay un camping y girando hacia la izquierda de este camino principal se accede a una hermosa arboleda que da al río transparente donde comimos y recargamos baterías para iniciar el próximo tirón hasta Neuquén.

 

Llegamos a la capital de la provincia a media tarde. Neuquén es muy grande y muy movida. Intentamos parar cerca del camping municipal que estaba totalmente repleto y no se permitían animales. Como íbamos con dos, decidimos seguir por la vera del río que estaba colapsada ya que el día estaba muy lindo. Dimos con un lugar tranquilo donde comimos algo ordenamos y nos refrescamos. Al notar que había poca agua en los tanques, decidimos molestar en un centro de entrerrianos que había frente al río. Ahí dimos con su encargado y tras pedirle agua para nuestros tanques accedió de inmediato. Nos pusimos a conversar del viaje y de pasear, el hombre resultó muy amigable y nos contó que era de la provincia de Misiones y había llegado a Neuquén con su familia en busca de trabajo. Al contarle de nuestra forma lenta y pausada de viajar y de que ese día nos íbamos a quedar con la vista del río Negro, nos ofrece quedarnos ahí mismo ya que continuando el paseo de la rivera daba a una especie de asentamiento precario donde habría gente peligrosa. Ahí caímos en cuenta de la fuerte presencia policial del lugar. No queríamos molestar al encargado o ponerlo en compromiso ya que el establecimiento tenía salones y canchas, por eso decidimos ir   a tratar de dormir en cercanías a una comisaria del centro. Era en la primera ciudad grande que intentábamos parar y queríamos dormir tranquilos. Con tal mala suerte que paramos a 50 metros de una parada de colectivos y en una calle que era demasiado transitada. Ya acostados, intentando dormir y cansados del día, llegamos a la conclusión de que dormir ahí era una proeza. Gente rodeaba el camión, el colectivo paraba, aceleraba, seguía, nos sentíamos perdidos.

Miramos el Gps y estábamos a escasos kilómetros de Plotier, que parecía ser un pequeño pueblo. Asi que en ropa de cama salimos por la avenida principal hacia allá.

En la entrada de Plotier hay un desvió con una estación de servicios y una pequeña plaza enfrente. Y ahí paramos nomas, ya era más tranquilo, los autos pasaban más alejados y el lugar parecía seguro.

 

Al otro día continuamos viaje hacia Zapala bien temprano ya que el destino del día era Villa Pehuenia y pocos datos teníamos del estado del camino entre Zapala y la villa.

Primer Noche

Rìo Quequen Salado

Segunda Noche

Orilla Rio Colorado!

Rio Negro

En Choele Choel!

Tercer Noche

Plottier Neuquen

En todos estos puntos acampamos o paramos gratis

No poseen servicios, pero nos parecieron seguros, agradables y tranquilos

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8 Comentarios

    • Hola! Aceptada la invitación a los mates para la próxima! Pasamos y no entramos a la angostura! Es un pendiente del próximo viaje. Saludos!

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